viernes, 14 de febrero de 2014

Cosas muy reales


“La moral media y las religiones pueden contraindicarlo, pero el suicidio es un derecho, y ejercerlo requiere de un talento y un coraje que ni la moral media ni las religiones tienen la estatura de explorar.”


El Obediente

No te gustaba mi ropa y preferí cambiar mis camisas que mi amor.

No te gustaba mi menú, así que elegí algún plato que pudiéramos disfrutar juntos.

No te gustaba mi lugar, entonces intentamos en todos los que albergaran a tu comodidad mis sentimientos.

No te gustaba mi gente, pero te convertí en mi sociedad para estar rodeado de todos mis amores.

No te gustaron mis películas, mis cuentos, mis reflexiones, mi voluntad, mis sueños, mi entusiasmo, mi pereza, mis risas, mi música, mi ritmo, mi procedencia, mi descendencia, mi organización, mi desorden, mi decoración, mis indecoros, mi inmadurez, mi decrepitud, mis charlas, mis silencios, mi condición, mis condiciones, mi incondicionalidad, mi preocupación, mi alegría, mi salud, mi enfermedad, mi vida, mi visa, mi pobreza, mi grandeza, mi carne, mi pecado, mi cuerpo, mi alma y mi cabeza.

Por amor me armé a lo que amé. Fui el mármol de tu escultura y hoy sólo junto polvo en un rincón de tu museo.

Por amor tomé el riesgo de cambiar mi ser por mi querer.
Ahora no quiero ser ni estar.

No pego

No pego en ninguna parte. No pego una.

Es insano tratar de relajarse en el mismo sitio en que se es torturado, entonces en un arranque de lucidez y, viendo que no me iba a dormir, me propuse pasar la vigilia donde todos están despiertos.

Con la buena excusa de ser sábado a la noche, me disfracé de desenfadado y salí a dar una vuelta… a pasear sin rumbo, ver las bandas en vivo de los pubs, mirar a la gente y observar las miles de distintas especies que pueblan la fauna humana. Pensé que era mi oportunidad de ser yo mismo, en contraste con la tarde de hoy en que parecía un padre de familia. Pero la familia es una máscara, cuando uno tiene que describir una familia no se limita a enumerar los integrantes, también hay una serie de relaciones, compromisos y roles que acá no se dan. Acá sólo están los integrantes, lo suficiente para que los desconocidos vean avanzar a ese grupo humano y lo llamen familia. Lo suficiente como para que el que padece el más humillante de los abandonos parezca contenido y amado.

Entonces esta noche salí solo. Pero solo con todo su significado, nada de interrumpir la soledad con un "atate esos cordones". Solo es verse solo, cargar con la soledad, mostrar que no hay nadie que lo quiera a uno y vivir, finalmente, que nadie tiene que representar el espectáculo de integrarlo a su núcleo.

Cuando se es ignorado por "las miles de distintas especies que pueblan la fauna humana", se siente que uno no pertenece a cada uno de esos grupos. No pego en ninguno de esos grupos: algunos son muy mayores, otros muy jóvenes, otros de mucho más alto nivel económico, otros de penosa intelectualidad, grupos mixtos, grupos de hombres, grupos de mujeres.

A pesar de sus disimilitudes evidentes, todos los grupos concordaron en dos características: todos lo estaban pasando bien y todos me ignoraban. Entiendo que fue una buena noche de sábado para toda la ciudad y que nadie necesitó de mí para que fuera tan buena. Existir y no existir es indiferente.

Llegué a casa y los demás dormían, miraban tele, chateaban… nadie notó mi ausencia o, al menos, no les fue impedimento para llevar adelante sus rutinas.No existo.

No pego y la realidad no para de pegarme.

Si anoche no me maté fue por cobarde

Y ya son varias las noches, no siempre consecutivas, que me meto en la cama con la misma idea.

No sé por qué, pero cuando me pasa eso, tenga o no sueño, me acuesto de costado, apago las luces y escucho radio… nada de tele. A lo mejor la tele finge una alegría que no deseo sentir… no por alegre; por fingida.

Tampoco escucho radio, en honor a la verdad, apenas la prendo y creo que me elevo y me veo a mi mismo en plano picado. Siento que veo a un tipo solo y en la oscuridad, y que en realidad no es una personalidad solitaria ni oscura, pero lo salió todo mal. Y le sigue saliendo.

No es pena, no es angustia, no es depresión, no es desconsuelo… es cansancio.

Son muchas las cosas importantes que me salieron mal, son muchos los sueños que ya no se me van a cumplir, son muchos los que ya aprendí a resignar, son muchas las postergaciones que no cumplen fechas y ya no tengo por qué creer que las cosas no van a seguir siendo así. Ya mi candidez se suicidó.

Puedo conformarme con migajas de mis viejos anhelos, puedo ver bienestares acariciando otras pieles y abandonando la mías, puedo seguir construyendo un mundo mejor al que no perteneceré, puedo entregarme al servicio eterno de los que amo, puedo convertir mi vida en una herramienta de satisfacción de necesidades ajenas… o puedo morir con dignidad.

Le tengo pánico a la violencia previa al suicidio, al dolor físico, a que sean ciertas las cosas que nos escribieron desde hace siglos sobre la Eternidad y el castigo para las almas que desprecian la vida. Me asusta la muerte y me da culpa cómo me sobrevivirán los que me vayan a extrañar, pero irme a dormir con un nuevo fracaso en la mochila y la promesa de otro tras el siguiente amanecer, es mucho menos que lo que entregué por alcanzar. Simulo cansancio físico para evitar explicaciones incomprendidas de sobremesa y me acuesto a no dormir.

Capitulo 1

Lunes, 8 de Septiembre, Los Ágeles, California

(Hace dos años)

La estruendosa alarma que me avisaban las 7:00am no dejó de sonar hasta que me obligo a levantarme y darle un buen porrazo contra el suelo, para que de una maldita vez dejara de emitir ese desagradable sonido. Mi temepramento decayó al momento. Le e dicho no sé cuantas veces a mi madre que no me pusiera la puta alarma, porque realmente me ponia de mala leche, pero no... La señorita siempre respondia:

-"¡Entonces dime como cojones te despiertas en la mañana!"-Exaclamaba, elevando su voz chillona que me hacia explotar. Obviamente tenía la razón pero sin embargo; yo no lo admitiría. Siempre terminaba respondiendole algo que sabía que estaba mal y fingía poner una cara de tener la razón. ademas de fría e insolente era, torpemente testaruda. Esta ves solo para hacerla enojar como ella hizo conmigo, al bajar lleve conmigo el reloj y para llamar su atención abrí fuertemenete el cajón donde estaba escondido el basurero, desechando el objeto.

-¿Qué tiraste?-Me preguntó,dandose la vuelta y dejandole de prepar el desayuno a mi hermana Carla. Yo la observé y analizé si sería bueno gritarle.

-La alarma que te dije un millón de veces que no la programaras-Contesté sin elevar la voz. Realmente no la quería hacer enojar más luego de mi respuesta, así que opte por no gritarle.

Ella se acerco lentamente al basurero, lo abrío y me fulmino con sus ojos azules, al igual que los mios--¡Mocosa!¡Madura de una puta vez,por el amor de Dios!-Metió la mano y con mucho asco levantó el objeto tirándolo rápidamente a la mesa. Yo rodeé los brazos y tomé aire para empezar a hablar.

-¡Te dije que me molestaba!-Reclame enojada. Ella tapó mitad de su cara con su mano y la deslizó pesadamente. Luego levantó su brazo y lo  acerco a un mechón de mi cabello, jalándolo con sus dedos, no de una manera bruta pero si me dolio.

-Vas a dejar esa actitud de niña idiota, me pones de los nervios todos los días, ya no se qué hacer contigo.-Confesó, con una voz realmente deprimida.

-¡Claro que no sabes!¡Nunca sabes qué hacer conmigo, porque nunca has sabido lo que me pasa, mamá!¡Piensas que soy asi porque quiero!¡No te preocupas por mí!-Solté, de nuevo con las misma esperanzas de que entendiera mi punto.

-¿Y que otra cosa más podría ser?A ver, dime. Claro que me preocupo por ti Maria, de lo contrario no te estuviera pagando todas las putas sesiones con el psicólogo.-Habló sin dejar de mover sus brazo y cambiar radicalmente a una cara de preocupación. Pero como siempre, no funcionó.

-¿Y es suficiente para ti?-Sentí eso tipìcos nudos en mi garganta que se formaban cuando estaba apunttó de explotar.-Ya dejaló mamá....No importa

-¿Entonces que quieres que haga?Respondio mirando me friámente, cada vez que me miraba si me entraban unas tremendas ganas de llorar, porque nunca me imagine que mi propia madre no le importara o que me pasa, lo que me hace, lo que me hace especialmente mi padre cuando llega borracho a casa, pero no... a la señorita solo le gusta estar en casa cuidando de mi hermana pequeña por que como ella no hace nada mi madre no tiene problemas con ella.

-¡No hagas nada, no te estoy pidiendo que hagas nada!-Exclame elevnado mis brazos sobre mis piernas dandole una fuerte palmada.- Sé perfectamente qué harás y también se que no servirá de nada. Solo piensas en una solución todo el tiempo, ves que no funciona y sigues con ella todo el tiempo. Y para variar no me ayudas.

-¡Cómo si tu lo hicieras, Maria!Te has vuelto rebelde e insolente conmigo, no sabe slo que me preocupa.Sabes, me duele.- Cambió su cara hacía una de tristeza, pero eso lo hacia siempre que se sentía culpable.

-¿Ves? Me sigues ignorando y aún no me entiendes. Ya da igual, no te seguiré dando explicaciones que en conclusión terminan e lo mismo simepre.-Siempre, cada vez que discutia con mi madre, intentaba más de dos veces hacerla entrar en razón, pidiéndole ayuda explicitamente. Lo malo es que nunca, pero nunca funcionaba. Era como si tuviera tapones en sus oídos, justo cuando decía las palabras claves. Ella escuchaba solo lo que queria.

NOTA*Comentar y decirme lo que os a parecido el primer capítulo así de entrada, muchísimas gracias por leer mi novela y seguere escribendo muy pronto. Un beso a todas.♥

Sinopsis

Trata sobre una chica como otra cualquiera. Que vive con su padre porque su madre la abandono de pequeña. Esta chica sufre acoso escolar y empieza a hacerse cortes. Pero no solo sufre por la gente que se mete con ella, también se corta por lo que le esta pasando en su casa. Su padre nunca está y siempre vuelve tarde a casa y borracho. Un dia volvió tan borracho a casa que se metió en su cuarto y la violó. Ella nunca pensó que su propio padre le pudiera hacer eso, pero se equivocaste. Ella no sabia que hacer pero, un dia se le ocurrio cojer una cuchilla y empezar a hacerse rajas, desde entonces comenzó su triste historia que es la que voy a contar a continuación. Espero que os guste y que os deis cuenta de que no hagais sufrir a nadie por ser diferente a vosotros. Ella sufrió bulling y por todo eso que paso en su vida se dio cuenta de que CORTARSE PARA ELLA NO ESTA NADA MAL.







Gracias a los que leereis mi novela, os quiero y cuando pueda subiere el primer capitulo♥